lunes, 16 de febrero de 2015

Curso inteligencia emocional para niños

¿Quieres que tu hijo sea fuerte emocionalmente?, ¿Qué sepa decir NO?, ¿Qué se quiera más a sí mismo? Entonces este es el curso que necesita...NUEVO CURSO DE INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA NIÑOS. Te informo sin compromiso...¿A qué esperas?

Si quieres saber más sobre este curso y por qué es ideal para tus hijos pincha AQUÍ





¿Quieres que tus hijos participen?

Si eres de Valencia, este es el curso que tus hijos necesitan para crecer más sanos y fuertes emocionalmente. 

Dirigido a:

Niños de 6 a 12 años que quieran desarrollar sus capacidades emocionales mediante recursos propios no potenciados ni explorados, para convertirse en más fuertes emocionalmente ante las adversidades de la vida.

Precio:

Sólo 30€/ mes

Lugar:


Mindfulness centro psicología. Avd Barón de Cárcer nº 26, pta 59, piso 3. 

Horario:

El curso se impartirá dos días al mes que coincidirá con el primer y tercer martes/viernes (dependiendo el grupo) de cada mes de 18:00H A 19:30H. 

Forma de pago:

Del 1 al 5 de cada mes en efectivo en el centro o por transferencia bancaria.


¡APÚNTALES Y PREPÁRALES PARA SU FUTURO!

Si deseas más información o quieres reservar tu plaza, puedes hacerlo a través de las siguientes vías:

Teléfono: 645962654
Correo electrónico: psicoeducavlc@gmail.com

Hasta el próximo día!!

lunes, 9 de junio de 2014

Trastornos del sueño en niños

El sueño es esencial para la salud y el desarrollo del niño. El sueño promueve el sentirse alerta, tener buena memoria y comportarse mejor. Los niños que duermen lo suficiente funcionan mejor y son menos propensos a problemas de comportamiento e irritabilidad. Por eso es importante que los padres ayuden a sus niños a desarrollar buenos hábitos de dormir desde una edad temprana.

Cada niño es diferente y el número de horas de sueño que necesita varía. Los preescolares típicamente duermen aproximadamente de 10 a 12 horas durante cada período de 24 horas, pero no debemos ser rígidos en cuanto a qué horas específicas deben ser esas 10 ó 12 horas necesarias. En esta etapa, el objetivo primordial es ayudar a su hijo a que desarrolle buenos hábitos para dormir.

Establecer una rutina para irse a la cama

Una rutina para irse a dormir es una gran forma de asegurar que su hijo/a  duerme lo suficiente. A continuación detallamos algunos puntos a tener en cuenta para conseguir establecer esa rutina:


  • Incluye un período de tranquilidad de unos treinta minutos antes de la hora de dormir.
  • Fija una hora específica para dormir, avisándole previamente a su niño/a media hora antes y 10 minutos antes de la hora acordada.
  • Establece unas horas fijas para que se vaya a la cama, para que se levante y para hacer la siesta.
  • Dale una ducha o un baño caliente hora y media antes de dormir. Le ayudará a relajarse.
  • Mantén horas de juego y horas de comer fijas.
  • Evita los alimentos que puedan aumentar su resistencia al sueño. Entre los alimentos que hay que evitar se encuentra las bebidas tipo coca cola y otras bebidas con gas, las chucherías, los postres con mucho azúcar y las típicas comidas fast food. Si tu hijo padece insomnio aprovecha para cambiar la dieta de toda la familia, incorporando más verduras y frutas. Procura darle cenas suaves, dando más protagonismo a los desayunos y las comidas. Y antes de dormir, ofrecele un vaso de leche caliente con miel.
  • La habitación debe ser tranquila, acogedora y que incentive al sueño.
  • Utiliza la cama solo para dormir— no para jugar o para ver la televisión.
  • Permite que el niño/a escoja con qué pijamas quiere dormir, qué muñeco de peluche necesita llevarse a la cama...en definitiva que participe en su rutina de irse a la cama.
  • Acueste a su hijo cariñosamente para reafirmar una sensación de seguridad.
 La siesta

Las siestas son importantes porque para un niño/a con tanta energía le resulta difícil seguir todo el día sin un descanso intermedio. Un niño sin siestas a menudo se despierta alegre y progresivamente empeora su estado de ánimo, quejándose más o mostrando una hiperalerta a medida que pasa el día y que va perdiendo gas. Además, la duración y calidad de las siestas afectan al sueño nocturno, puesto que buenas siestas implican un mejor sueño nocturno.

"La siesta es un período en el que el cerebro precisa de un breve descanso (entre las dos y las cuatro de la tarde). Por eso, tenemos sueño en este periodo de tiempo. La digestión produce un pequeño estado de sueño que se une a la siesta", afirma el conocido neurofisiólogo Eduard Estivill, quien acredita que "la siesta para los niños hasta los cinco años es imprescindible".

Es muy difícil encontrar un bebé al que no le guste echar una siesta después de comer o después de una jornada de mucha actividad. Los expertos insisten en que el sueño de los niños es tan importante como su alimentación. Al dormir, los niños reponen energías y relajan al mismo tiempo. El hábito de "echar la siesta" es fundamental para su desarrollo.

Por esta razón, los padres deben insistir en que sus hijos echen la siesta por lo menos, según los expertos, en los cinco primeros años de vida.

Terrores nocturnos

Algunos niños pequeños sufren de terror nocturno - una pesadilla que no logra recordar pero que le provoca tal angustia que se despierta con una sensación de angustia y terror. En muchos niños esto no se debe a factores externos, sino que supone una etapa más en su desarrollo. Parecen agudizarse si el niño lleva una sobrecarga de cansancio o estrés infantil.

Este es un problema que puede interferir significativamente en el sueño de los niños y en algunos casos necesita ayuda profesional. Lo abordare más ampliamente en una entrada exclusiva para este tema próximamente.

Si tu hijo no duerme bien, se levanta cansado y parece más triste o con menos energía busca ayuda profesional. En el Instituto de Medicina del Sueño podemos ayudarte. Somos un grupo de profesionales especialista en medicina y psicología del sueño que conseguiremos con la mínima medicación posible, e incluso, sin ella, que tu hijo recuperé su sueño y empiece a descansar bien para crecer mejor! 

Me encantaría saber vuestra opinión...animaros a opinar!!!

Hasta el próximo día!!

miércoles, 4 de junio de 2014

Uniforme... ¿SI o NO?

Sacamos a la luz un nuevo debate sobre un tema que vuelve a surgir una y otra vez entre los padres y madres, los profesores, la dirección de los centros y la comunidad educativa sobre si se debería implantar el uniforme o no. Hay defensores acérrimos de esta vestimenta, mientras otros piensan que es un retorno al pasado. 

Lo cierto es que el uniforme es un vestuario cómodo y fácil. Hoy los niños, adolescentes y jóvenes están muy influidos por la moda por eso es habitual verles cada mañana abrir las puertas de su armario y dudar durante diez minutos sobre qué ponerse. 

Por un lado, los defensores del uso del uniforme escolar argumentan que a largo plazo resulta económico utilizarlo, no hay que comprar ropa en exceso y tampoco hay que pensar con qué ropa vestir a los niños, también se destaca que la ropa habitual se reservar y se estropea mucho menos. Los detractores argumentan que los uniformes escolares fomentan el sexismo y se deja de lado la individualidad y el criterio de los niños.

No obstante, la uniformidad en los colegios y en la educación gusta o disgusta, por lo que es un tema que cada año se debate y analizando los argumentos de cada parte, podríamos decir que razones no sobran en ninguna de las posturas. 

Vamos a ver los argumentos a favor y en contra...

VENTAJAS DE LLEVAR UNIFORME

Los uniformes promueven la disciplina en el colegio: Muchos profesores y padres piensan que el uso de uniformes en el colegio promueve la disciplina. El sólo hecho de que los niños lleven puesto un uniforme implica que deben acatar unas normas estabnlecidas. Este aspecto se convierte en un recordatorio visual para que los alumnos sigan unas determinadas normas en el colegio.

En los colegios en los que hay uniformes escolares hay menor discriminación y presión social entre niños. Aunque a la mayoría de los niños les gustaría llevar ropa de marca o de la última moda, no todos los padres pueden comprarla. Para aquellos niños que no pueden comprar este tipo de ropa, esto puede suponerles un punto de diferenciación frente a sus compañeros y conducirles al acoso y estrés emocional. Cuando los niños van al colegio con uniforme, todos son iguales. Este aspecto es muy importante ya que puede tener un impacto considerable en el concepto que el niño tiene de sí mismo.

Los uniformes escolares hacen que sea más fácil para las autoridades escolares reconocer a aquellos estudiantes que pertenecen a su escuela y a aquellos que no pertenecen. También dificultan que aquellos que no pertenecen a esa escuela, entren en el colegio sin permiso. 

Los uniformes también evitan que los alumnos se distraigan con aspectos que poco tienen que ver con los estudios como puede ser la moda. La moda, puede distraer a muchas niñas y niños de sus estudios. Para vestir a la moda, uno debe estar informado, pensar en qué ropa o estilo le gusta y dedicarle todas las mañanas un tiempo a pensar qué ropa ponerse. 

El uniforme escolar evita que profesores y administradores del colegio tengan que comportarse como policías con los alumnos, diciéndoles que ropa pueden y no pueden llevar al centro. En aquellos colegios en los que no hay obligación de uniforme escolar, los niños visten con ropa que no es del todo apropiada para llevar al colegio.

DESVENTAJAS DEL UNIFORME

Los detractores argumentan que los uniformes escolares fomentan el sexismo dado que los niños deben vestir con pantalón y las niñas obligatoriamente con falda, quizá este problema se solventaría si el uniforme escolar adoptara un diseño unisex o la posibilidad de que las niñas contaran con una prenda suplementaria (pantalón).

Con los uniformes escolares no se presta la importancia necesaria a los criterios personales de cada niño dado que aunque sean pequeños, tienen sus preferencias a la hora de vestir. Los uniformes de colegio van en contra de la libertad de expresión de los niños e inhiben su individualidad.

Los uniformes de colegio son difíciles de encontrar en determinadas épocas del año. Por este motivo y dada la cantidad de almacenamiento y exposición que requieren, muchas tiendas los venden únicamente a principios del curso escolar. 

Las escuelas deberían enseñar a los alumnos a pensar en libertad. Obligarles a llevar a todos la misma ropa, no contribuye a este fin.Hoy en día y más que nunca, necesitamos inculcar en los niños y niñas el pensamiento libre ya que ellos serán los pensadores del mañana. 

Algunos uniformes de colegio presentan problemas de seguridad.Muchos uniformes escolares incluyen una corbata. Cuando un niño está jugando, la corbata puede quedar atrapada en cualquier lugar y producirle al niño lesiones importantes, incluso llegar a ahogarle.

Una vez expuestas las ventajas y los inconvenientes...¿Vosotros de que lado estáis?

Hasta el próximo día!!!

miércoles, 28 de mayo de 2014

La dislexia

La dislexia es una deficiencia de la lectura, la escritura y el aprendizaje. Su causa es una alteración de las zonas cerebrales que controlan el lenguaje. Afecta a un 5% de los niños de 7 a 9 años, sobre todo varones. Se le atribuye una base genética y no está relacionada con su inteligencia. 

Las manifestaciones de la dislexia son muy variadas y dependerán de la intensidad del trastorno y de la edad del niño, porque se pueden afectar funciones relacionadas con la memoria, el vocabulario, las áreas motrices y el habla. Sin embargo, se cree que la dislexia no está relacionada con la inteligencia del niño, aunque en la etapa preescolar se pueden observar las deficiencias significativas en el lenguaje, la motricidad, la percepción y la falta de madurez en general. 

¿Qué es lo que origina la dislexia?

La dislexia es el efecto de múltiples causas, que pueden agruparse entre dos polos. De una parte los factores neurofisiológicos, por una maduración más lenta del sistema nervioso y de otra los conflictos psíquicos, provocados por las presiones y tensiones del ambiente en que se desenvuelve el niño.

El cerebro humano está formado por dos hemisferios (mitades), derecho e izquierdo, que se comunican entre sí. Cada hemisferio está especializado en ciertas funciones como ya vimos hace unas semanas. El hemisferio izquierdo se ocupa de los procesos del lenguaje, mientras que el derecho se especializa en la información visual y espacial. Además, como comentamos,no trabajan exactamente del mismo modo, sino que el hemisferio izquierdo procesa la información secuencialmente, es decir, unos datos tras otros, mientras que el derecho lo hace simultáneamente,ya que procesa muchos datos a la vez. Al leer, se combinan los dos tipos de estrategias en el manejo de la información por ambos hemisferios. Pero en los niños disléxicos, se produce una disfunción en el hemisferio izquierdo y se ve afectada la velocidad de procesamiento de la información, lo que incapacita al niño para procesar cambios rápidos de estímulos o sucesiones, tanto en el área visual como auditiva. 

Estos factores llevan a la formación de grupos de problemas fundamentales, que se encuentran en la mayor parte de los trastornos del disléxico, cuya gravedad e interdependencia es distinta en cada individuo.

La dislexia en los niños

La dislexia no se cura sólo con el paso del tiempo, es preciso un diagnóstico temprano para ayudar al niño adecuadamente. Por ello, los padres y los educadores no deben dudar en consultar al pediatra ante las primeras sospechas de dislexia

Estos niños/as presentan grandes dificultades en la lecto-escritura:

- Lectura lenta, trabajosa y cargada de errores.
- Deficiente ortografía en los textos o dictados.
- Uniones o separaciones incorrectas de palabras.
- Dificultades en la automatización de aprendizajes y memorización (aprende algo y, al poco tiempo, lo olvida).

Además, le cuesta realizar con éxito las actividades donde es necesario aplicar varias habilidades como redacciones en las que ha de prestar atención a la ortografía, signos de puntuación, organización de ideas... 

La dislexia no se manifiesta de la misma manera ni con la misma intensidad en cada niño. 

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo? 

Un niño que presenta dislexia tiene necesidad de:

-Una evaluación temprana de sus dificultades realizada por el psicólogo o departamento de orientación escolar.

-Un programa de refuerzo o adaptación curricular centrado en las tareas de leer y escribir

-Un apoyo escolar, preferiblemente individual y especializado.

-La coordinación entre otros servicios (sanitarios, educativos...)

-Mucha colaboración familiar

El tratamiento de los problemas lectores debe centrarse en la recuperación del mecanismo que funciona deficientemente, por lo que el planteamiento terapéutico ha de ser obligatoriamente individual.

Estrategias generales de apoyo
  • Busca ayuda de profesionales cualificados para sentirte seguro y saber en qué situación se encuentra tu hijo.
  • Intenta hacer de tu hogar un lugar sereno y confortable: para el niño puede resultar desalentador sufrir dislexia.
  • Procure que tu hijo destaque en alguna otra actividad, ya sea deporte, música, dibujo..., muéstrale que puede tener éxito en otra faceta de su vida, esto hará que aumente su autoestima.
  • Nunca hables de sus dificultades o fracasos, sin incluirlo en la conversación y sin pedirle su opinión.
  • Elogia siempre sus puntos fuertes e insiste en sus habilidades particulares.
  • Recuerda que tu hijo necesita, como todos los demás, sentir amor, aceptación, protección, disciplina y libertad para poder crecer y aprender feliz y así afrontar su dificultad.
  • Habla con tu hijo de su problema y escucha sus propuestas y decisiones.
Os dejo el enlace que conduce al documental "Palabras al viento" que habla sobre este tema:

http://www.rtve.es/television/20110110/documentos-tv-palabras-viento/366640.shtml

El jueves os espero con un nuevo tema!!

miércoles, 21 de mayo de 2014

El embarazo...montaña rusa de emociones

Este post me gustaría dedicarlo a mis amigas "gorditas" ya que últimamente hemos vivido un pequeño baby boom a nuestro alrededor. Con esta información espero que se sientan identificadas y entiendan mejor los cambios que están experimentando y lo más importante que entiendan porque se producen. Espero que os sirva de ayuda a vosotras y a vuestros parejas, que también tienen que entender lo que estáis sintiendo y juntos ir preparándoos para la nueva etapa. 

El embarazo es una especie de revolución. Cambia el cuerpo e irrumpen sentimientos y emociones. Muchas veces, especialmente para las mamás primerizas, esta "revolución" emocional puede resultar desconcertante: ¿Qué me está pasando? ¿Esto es normal? ¿No debería estar feliz, en lugar de estar asustada y hasta molesta? 

Las clases de preparación al parto pueden ayudarte, al compartir tus inquietudes con otras mujeres que están en tu misma situación, te sentirás respaldada y comprendida. Además, te explicarán todos los cambios que está sufriendo tu cuerpo. Confía tus cambiantes sentimientos a tu pareja, amigos o familiares, ellos sabrán escucharte y te aconsejarán.

Cronología de las emociones 


En el primer trimestre predomina la sorpresa, la emoción. Paralelamente, algunos malestares físicos pueden interferir en el estado de ánimo. Suelen aparecer temores con respecto a la permanencia de la gestación. Por eso, muchas mujeres eligen no comunicar su estado antes de estar seguras de que todo va bien. Es común que disminuya el deseo sexual y que se tengan ganas de llorar o se esté más sensible. Hay cansancio y se tiende a hablar mucho del tema "embarazo", debido a la preocupación que este conlleva, sobre todo, si se es primeriza. 

En el segundo trimestre se recupera el buen estado físico. Aparece la ansiedad por "sentir al bebé". Se afianza la relación con el ginecólogo y matrona, lo que va dando más confianza y seguridad, además, se tiene más energía. Puede surgir temor por la normalidad del bebé. La embarazada se acerca más a la pareja, retoma más intensamente la sexualidad. Comienza a conectarse con el proyecto en sí, planea cambios en casa, elección de ropita, mobiliario, etc. El estado de ánimo es más estable. Hay alguna preocupación por el peso y por el cuidado del cuerpo. 


Durante el tercer trimestre  la barriga y el bebé centran casi toda la atención de la mujer. Se comienza a pensar más en el parto, y con esto llegan ciertos temores sobre cómo saldrá todo, a si será o no parto natural ... Surgen preocupaciones, especialmente si estarán a la altura de las circunstancias.

Algunos cambios a tener en cuenta


Como ya hemos visto, el embarazo es una etapa de experiencias nuevas, y puede resultar menos estresante si quien lo atraviesa puede anticipar los cambios lo que vendrá.

  • Durante el embarazo, el cuerpo está creciendo y ajustándose para soportar el crecimiento de un bebé. No es una tarea pequeña, y la experiencia te puede llevar a estados cambiantes tanto físicos como emocionales.

  • La experiencia de cada mujer (incluso entre sus propios embarazos) son distintas a las de otras. Aunque las experiencias de gente conocida te pueden dar luz sobre lo que puedes esperar durante tu propio embarazo, tu sigues siendo una mujer única que podría tener una experiencia completamente diferente a la de las demás.

  • Prepara a tu pareja a los posibles cambios emocionales que sabes que vas a experimentar y que pueden afectarle durante el embarazo.

  • Sentirte cansada es muy frecuente en el inicio, generalmente en el primer trimestre. Ayuda a tu cuerpo dándole un descanso adecuado y limitando el ejercicio intenso o trabajo físico excesivo. Calmarse beneficiará tanto a tu mente como a tu cuerpo.

  • Acepta el hecho de que aumentarás de peso. Esto es difícil para muchas mujeres, por eso es importante mantener en mente que el cuerpo está creciendo por una razón: para nutrir y sostener una vida. Mantén un patrón saludable de crecimiento comiendo de forma regular y saludable, y haz caso a tu médico sobre tu peso en las revisiones.
  • Lee sobre los cambios físicos que se pueden sentir normalmente durante el embarazo. Conociendo los tipos de cambios inesperados que pueden ocurrir estarás más cómoda si suceden, calmará la preocupación y disminuirá el estrés.
Ahora tendrás días tristes, días felices, días sorprendentes y días emotivos. Todo es parte de la experiencia de esta etapa en que las hormonas están en constante actividad.

Espero que os haya parecido interesante...ahora a disfrutar del fin de semana!!



martes, 1 de abril de 2014

Guía de desarrollo de 0 - 12 meses

El nacimiento de un hijo es uno de los acontecimientos más importantes en la vida de toda la familia. Conlleva cambios no sólo en la casa o en las rutinas, sino también en las relaciones que se establecen entre los distintos miembros, sobre todo entre los padres y el bebé.

El niño/a y los adultos que le rodean se sitúan en niveles diferentes, pero para ambas partes las primeras experiencias estarán cargadas de emociones, alegrías, deseos, miedos, dudas y expectativas. El bebé tiene que aprender muchas cosas y los padres vais a estar cerca de él, para sostenerle y enseñarle, también éste va a influir en vosotros a través de su forma de ser, su personalidad y sus actitudes ante la vida.

En estas etapas se observan importantísimos cambios, unos más evidentes que otros. Desde el crecimiento físico, hasta el dominio de distintas habilidades motrices, pasando por los progresos en los conocimientos, el desarrollo del habla, la forma de actuar sobre el mundo, en la expresión y reconocimiento de las emociones y en las relaciones sociales con los demás, el niño avanza de forma vertiginosa hacia un nivel cada vez más elevado de competencias.

El niño viene al mundo provisto de una serie de capacidades, con una dotación genética concreta que va a determinar en parte su desarrollo, pero la influencia del ambiente es muy importante.

Hay que destacar que el ritmo con el que suceden estas adquisiciones en cada niño es particular. Esto supone que no todos los niños a los 12 meses, por ejemplo, comenzarán a caminar, sino que unos lo harán a los 9 meses y otros a los 15, y todo ello forma parte del desarrollo esperado.

La información que incluyo en esta entrada respecto a cómo es el niño debe is tomarla como orientativa, de modo que si a una determinada edad el niño no posee las habilidades enunciadas no debemos alarmarnos, porque puede ser que su ritmo de desarrollo sea más lento, que el entorno que le rodea no sea el más adecuado o por alguna otra razón. No obstante, sí conviene en ese caso que consultéis a vuestro pediatra para descartar alguna dificultad concreta.

ETAPAS DEL DESARROLLO

Cuando nace el bebé

¿Qué puede hacer?
  • Llegáis a casa y poco a poco va conociendo el nuevo ambiente.
  • Se pasa casi todo el día durmiendo. Se despierta y llora si tiene hambre o esta incómodo/a.
  • Suele estar tranquilo/a, pero se sobresalta cuando hay ruidos fuertes, reacciona al sonido.
  • Si le pones boca abajo puede mover la cabeza.
  • Le tranquiliza oír tu voz y aprende a mirarte.
  • Le gusta comer despacio, sin movimientos ni ruidos bruscos.
¿Qué le puedes ofrecer?
  • Necesita que le miréis y estéis cerca, para que os vayáis conociendo.
  • Precisa un ambiente cálido y tranquilo. Tener su espacio, pero no estar aislado de los sonidos propios de la casa.
  • Observa qué le pasa, háblale y cógele. No siempre es necesario que lo tengas en brazos, pero sí que le entiendas y le ayudes a calmarse.
  • Cámbiale de postura con delicadeza.
  • Ayúdale a comer de forma ordenada y tranquila y a dormir siempre en su cuna.
De los 4 a los 6 meses

¿Qué puede hacer? 
  • Si le sientas con apoyos, aguanta la cabeza y la mueve a los lados para ver lo que le rodea, así participa en lo que pasa a su alrededor.
  • Boca abajo puede levantar los hombros apoyando las manos o los codos. 
  • Tumbado boca arriba mueve y se toca las piernas. Cuando le bañas chapotea con las manos y los pies.
  • Le interesan más los objetos, si le enseñas uno tratara de alcanzarlo con sus manos o cogerlo.
  • Si le tapas la cara con un pañuelo, intenta quitárselo y ver qué pasa a su alrededor.
  • Empieza a hacer ruidos con lo que tenga a mano: un sonajero, un papel, golpeando un objeto. Le gusta ver qué pasa cuando mueve los objetos. 
  • Le gusta tirar o mover los juguetes que le cuelgas en las manos y los pies.
¿Qué le puedes ofrecer? 
  • Mécele y balancéale con seguridad, así disfruta de estar contigo y a la vez aprende a controlar su cuerpo.
  • Anímale a cambiar de postura enseñándole cosas llamativas pero no le fuerces, algunos necesitan un poco más de tiempo.
  • Siéntale apoyando su espalda y vigila que no se caiga.
  • Acércale un pie para que se lo coja
  • Deja que se mueva y anímale a hacerlo si a él no le sale.
  • Sentándolo enséñale cosas en distintas direcciones para que se fije y para que estire sus manos e intente cogerlas.
  • Invítale a jugar con objetos apropiados que sean llamativos, seguros y fáciles de coger.
  • Cuélgale juguetes atractivos en la cuna y en el cochecito.
  • Acércale a un espejo para que se vea y hazle gestos, señalale...
De los 7 a los 9 meses

¿Qué puede hacer? 
  • Se puede mantener sentado en el suelo y mirar a su alrededor, esta atento a lo que sucede e intenta alcanzar las cosas y juguetes que le interesan.
  • Puede voltearse cuando esta tumbado y le gusta arrastrarse por el suelo para coger cosas y conocer el espacio donde esta.
  • Le gusta coger los juguetes y los objetos, cambiárselos de mano y golpearlos entre sí.

  • Le gusta dejar caer los juguetes, escuchar el ruido que hacen, buscarlos con la mirada; pero sobre todo, le gusta que tú se los vuelvas a dar y así jugar muchas veces a tirar y recoger.
  • Gira su cabeza y te mira si le llamas por su nombre, y estira sus brazos cuando quiere que le cojas o quiere reclamar tu atención.
  • Entiende algunas cosas sencillas como cuando le dices: ven, adiós… Puede imitar algunos gestos que le enseñas, como el adiós o las palmitas.
¿Qué le puedes ofrecer? 
  • Déjale que se mueva por un espacio amplio, como la alfombra o el suelo pero protégele de los peligros.
  • No le pongas en el tacatá, ni le dejes mucho tiempo en el parque o la sillita solo.
  • Enséñale objetos que le gusten para que intente alcanzarlos, así empezará a cambiar de postura y a moverse solo.
  • Déjale objetos con diferentes colores, tamaños y texturas para que los explore y juegue con ellos.
  • Anímale a hacer ruidos con los objetos y disfruta con él de este juego.
  • Llámale y espera a que te mire o que te responda de alguna manera. 
  • Cuando hace gestos para que le cojas o le atiendas, préstale atención.
  • Enséñale cosas y dile su nombre.
  • Ponle delante del espejo. 
  • Juega mucho con él a hacerle reír y espera a que te pida seguir jugando.
De los 10 a los 12 meses

¿Qué puede hacer? 
  • Cambia de una postura a otra: de sentado a tumbado, a rodillas ...
  • Apoyándose en algo puede ponerse de pie.
  • Se desplaza de un lado a otro gateando o a veces de otras maneras.
  • Empieza a dar los primeros pasos sujeto de las dos manitas.
  • Puede sacar y meter objetos en un recipiente.
  • Se fija en objetos pequeños e intenta cogerlos con el dedo índice y el pulgar.
  • Busca un juguete que has tapado delante de el.
  • Intenta repetir acciones para ver qué pasa: dar al interruptor de la luz, apretar un botón, tirar de una cuerda para coger algo…
  • Comprende cuando le dices que “no” o le dices “dame”, “ven”, “adiós”.
  • Señala y/o busca algún objeto conocido cuando le preguntas “¿dónde está el…?”
  • Puede decir algunas palabras a su manera: mamá, papá, agua, pan.
  • Pide lo que quiere señalándolo y haciendo sonidos.
  • Imita gestos cuando le cantas una canción.
  • Puede beber de un vaso si le ayudas.
¿Qué le puedes ofrecer? 
  • Anímale para que se desplace y cambie de postura para conseguir algo.
  • No insistas en que ande si aún no esta preparado.
  • Déjale que intente coger cosas pequeñas pero vigílale para que no se las lleve a la boca.
  • Juega con el/ella a esconder los juguetes para que los busque y aparezcan.
  • Déjale que descubra lo que pasa cuando hace algo. Si se lo haces todo aprenderá menos. 
  • Enséñale a señalar las cosas que le gustan.
  • Háblale mucho. Dile el nombre de las cosas para que vaya comprendiendo lo que son.
  • Enséñale los sonidos que hacen los animales y anímale a repetirlos.
  • Repítele correctamente las palabras que dice. No le digas las palabras mal dichas aunque te haga gracia.
Espero que esta información os sirva de ayuda...hasta el próximo día!

jueves, 27 de marzo de 2014

La primavera también afecta a los niños

El cambio de tiempo puede hacer que tu hijo se muestre cansado, más triste, nervioso, apático, que esté más cansado, con insomnio e inapetente, si tu hijo presenta estos síntomas y esto coincide con la primavera este muy posible que le esté afectando la astenia primaveral. 

La primavera no sólo supone más horas de sol y buen tiempo, también puede afectar a la salud de los más pequeños de la casa. Las alergias y la astenia pueden alterar su bienestar y su estado de ánimo.

Estos síntomas, en general, de carácter leve suelen manifestarse coincidiendo con el cambio de estación y son conocidos como síndrome de astenia primaveral infantil. En principio, suelen durar entre una semana y quince días, que es aproximadamente lo que le cuesta a nuestro organismo en adaptarse a los días de sol más largos y a las nuevas temperaturas que aparecen en esta estación.

La causa de la astenia primaveral parece estar relacionada con el cambio de tiempo, que causa una alteración en el ritmo biológico del pequeño. La astenia ocurre debido a una alteración del ritmo biológico debido al cambio de las horas de luz. Además, los expertos resaltan que ocurre debido a una disminución de la betaendorfina, sustancia segregada por el sistema endocrino y que es la encargada de regular las sensaciones de bienestar y malestar. Es decir, la sustancia encargada de causarnos bienestar.

Parece que un 10% de las personas se ven afectadas por este cambio de estación, entre los que se encuentran muchos niños.

¿Qué puedes hacer?

Estas son alguna pautas fundamentales que puedes seguir para que recarguen las pilas cuanto antes:

- Fijarles unos horarios fijos de sueño y de alimentación. Así su organismo estará más predispuesto al descanso y a dormir cuando llegue el momento de irse a la cama y su estómago empezará a segregar más jugos gástricos cuando tengan que comer.

Así conseguiremos que los pequeños no gasten energía en desvelarse ni en forzarse a comer sin apetito y que invertirán esa energía para mantenerse más enérgicos y estar de mejor humor.

Intenta no retrasar la hora de la cena de tu hijo, aunque aún sea de día y parezca más pronto. Si lo haces, también se acostará más tarde y le restarás horas de sueño, justo lo contrario de lo que necesita para reponerse de su cansancio.

- Evita que pasen muchas horas sin comer. No comer durante mucho tiempo puede producirles  bajones de azúcar que agudizan la irritabilidad y el cansancio de los niños.

Si le acostumbras a realizar cinco comidas sanas y ligeras al día, en lugar de sólo tres más copiosas, no pasará más de cuatro horas seguidas sin alimentarse y así prevendrás este riesgo.

- Proporcionales una dieta equilibrada, completa y variada, acorde a su edad.

- Vigila que estén muy bien hidratados. Habitualmente los niños se concentran tanto en sus juegos que no se dan cuenta de que tienen sed, y esta falta de agua en el organismo altera su equilibrio hídrico y produce decaimiento y malestar.

Por todo esto, debes ofrecer agua a tu hijo frecuentemente, aunque él no te la pida, para que así, en el momento en que la necesite, pueda disponer de ella.

¿Has observado en tu hijo alguno de estos síntomas?

Nos vemos el próximo día!