miércoles, 3 de julio de 2013

Tartamudez infantil

La tartamudez es un trastorno que afecta al flujo y a la producción del habla. La persona que tartamudea: produce sonidos más largos de lo que deberían ser, le cuesta más trabajo comenzar una palabra nueva, repite palabras o partes de las palabra y se dispara la ansiedad cuando intentan hablar, también es posible, que pestañee rápidamente o le tiemblen los labios y la mandíbula cuando se esfuerza por hablar.

La tartamudez puede afectar a cualquier persona. Sin embargo, es más común entre los niños pequeños que están aprendiendo a hablar. Los niños tienen tres veces más probabilidades de tartamudear que las niñas. La mayoría de los niños deja de tartamudear a medida que crece. Menos del 1 por ciento de los adultos tartamudea.

Comienza, de modo característico, entre el segundo y cuarto año de vida, aunque se suele confundir con las dificultades propias de la edad a la hora de hablar. Al final, solo uno de cada 20 niños acaba tartamudeando y muchos de ellos superan el trastorno en la adolescencia.

Causas de la tartamudez

Se explica que las causas de la tartamudez son genéticas, fisiológicas, sociales y psicológicas. Pero en su mantenimiento las que juegan un papel preponderante son las psicológicas y sobre todo en el sufrimiento que causa.

Los científicos no comprenden totalmente la razón por la que algunas personas tartamudean. El problema parece tener una tendencia familiar ya que un elevado porcentaje de las personas que tartamudean sus padres también lo hacen.

Consejos

1. Evita hacer comentarios tales como: "habla más despacio", "no te pongas nervioso", etc. Sólo consiguen que la situación de habla se haga más tensa y desagradable.

2. No le "ayudes" completándole la palabra ni la frase.

3. Mantén el contacto visual y no te avergüences, ni te burles, ni te rías de la situación.

4. Cuando hables, utiliza un ritmo pausado y tranquilo.

5. Intenta transmitir al niño que lo importante es lo que dice y no cómo lo dice.

6. Cuando el niño salga del bloqueo o hable con fluidez, no le digas cosas como "lo hiciste bien", "te felicito, estás hablando mucho mejor". Esto hace que se sienta evaluado cada vez que habla.

7. Cuando hables con un niño que tartamudea, compórtarte igual que lo harías con cualquier niño. Respétalo. Esta es la "mejor ayuda" que tú le puedes brindar. 

Tratamiento

Tareas como ir a comprar el pan, hablar o leer en clase, o llamar por teléfono, pueden convertirse en una verdadera y enorme pesadilla para los niños. Por esa razón, es necesario que se diagnostique la tartamudez lo antes posible, para que el niño pueda desarrollarse y tener una evolución más completa.

El tratamiento de ese trastorno va a depender de la etapa en la cual se encuentra. Se calcula que las dos terceras partes de los niños con alteraciones en la fluidez al hablar las superarán espontáneamente, sin necesidad de tratamiento, pero es indispensable saber si se trata de un niño con riesgo futuro de tartamudez. Si se confirma el diagnostico, se debe comenzar un tratamiento antes de los 6 años, cuando el lenguaje todavía no está consolidado. A esta edad el cuadro clínico puede revertirse completamente. 

La tartamudez infantil se puede curar perfectamente en el 80%, con tratamiento psicológico.

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Hasta el próximo día!!!

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