jueves, 12 de diciembre de 2013

Las 5 claves para educar niños tolerantes a la frustración

¿Tu hijo está acostumbrado a conseguir lo que quiere a la primera? ¿Tiene se enfada cuando no le das todos sus caprichos? Si la respuesta es afirmativa, es posible que tu hijo/a tenga baja tolerancia a la frustración.

Aprender a tolerar la frustración desde pequeños permite que nuestros hijos puedan enfrentarse de manera positiva a las distintas situaciones y dificultades que se les presenten en la vida.

La frustración es una actitud que aparece cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se llega a satisfacer o cumplir.

Por otro lado, la tolerancia es la capacidad que tenemos para manejar estas dificultades que se presentan, por tanto, es muy importante dotar, desde la más tierna infancia, de herramientas que permitan a los niños tener una vida emocionalmente estable en la actualidad y en lo que vendrá en el futuro.

Cuando un deseo o una necesidad no se cumplen, los adultos -y también los niños- experimentamos en mayor o menor medida una serie de emociones como el enfado, la tristeza, la angustia, la ansiedad,  que van unidas a la frustración. Como cada uno somos único e irrepetible, nos enfrentamos y reaccionamos ante estos hechos o eventos de manera diferente y los aprendizajes tempranos y la educación recibida juegan un papel fundamental.

Por lo tanto, tolerar la frustración nos hace ser capaces de afrontar los problemas y las limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que nos causan. Lo bueno es que al tratarse de una actitud puede trabajarse y desarrollarse. Así que, aún estamos a tiempo de empezar a enseñar a los niños a tolerar la frustración.

Características de los niños que no toleran la frustración

- Dificultades para controlar sus emociones.
- Son impulsivos e impacientes.
- Buscan satisfacer sus necesidades de manera inmediata, por lo tanto, cuando se enfrentan  a la espera o al aplazamiento de sus necesidades, pueden tener rabietas y llanto fácil.
- Son más exigentes.
- Pueden desarrollar, con mayor facilidad, cuadros de ansiedad o depresión ante conflictos o grandes dificultades.
- Son más egocéntricos, piensan que todo gira a su alrededor y que lo merecen todo, por lo que sienten cualquier límite como injusto. 
- Son poco flexibles y adaptables en sus razonamientos.
- Son más radicales en su forma de pensar, las cosas son blancas o negras, no hay punto intermedio.

¿Qué puedes hacer?

Estas son las 5 claves que te ayudarán a criar niños tolerantes a la frustración y a las dificultades:

.- Da ejemplo. La actitud positiva de los padres a la hora de afrontar las situaciones desfavorables es el mejor ejemplo para que los hijos aprendan a enfrentarse a sus problemas.

.- Enséñale a esforzarse. Enseña al tus hijos que para conseguir recompensas es imprescindible esforzarse. Así aprenderá que el esfuerzo es, en muchas ocasiones, el mejor camino para solventar algunas de sus dificultades.

.- No cedas ante sus rabietas y enfados. Las situaciones frustrantes derivan, en muchas ocasiones, en enfados. Si como padre/madre cedes ante ellas, el pequeño aprenderá que esa es la manera más eficaz de resolver sus problemas.

.- Márcale objetivos. Enséñale a tu hijo a tolerar la frustración marcándole objetivos realistas y razonables, pero sin exigirle que se enfrente a situaciones que, por su edad o madurez, es incapaz de superar.

.- Convierte su frustración en aprendizaje. Las situaciones complicadas pueden ser una magnifica oportunidad para que el niño aprenda cosas nuevas y las recuerde creando un aprendizaje. De esta manera, podrá afrontar el problema por sí mismo cuando vuelva a aparecer.

¿Tus hijos son tolerantes a la frustración? ¿Qué piensas de estas claves que te sugiero?

Hasta el próximo día!!

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