miércoles, 7 de mayo de 2014

Mis padres se separan...¿Ahora que?

Nada da mayor seguridad a los niños que vivir en un hogar donde su padre y su madre permanecen juntos, sobre todo si en esa convivencia hay armonía, cariño, comprensión y, cuando es necesario, perdón. 


Sin duda uno de los problemas mas difíciles por los que pasan las familias es la ruptura de los padres, esta es una etapa de separación donde los mas afectados son los hijos principalmente si estos aun son niños. Aquí te muestro algunos consejos para que los niños superen el divorcio de los padres de la forma más satisfactoria posible... 


Los adultos somos los responsables de evitar estas consecuencias negativas que pueden producirse, afrontando el proceso sin olvidar en ningún momento que el bien máximo a preservar son los hijos. Tras el fin de la convivencia, todos los miembros de la familia se enfrentan a situaciones nuevas y a distintos problemas (emocionales, económicos, de organización…) que configuran una nueva vida a la que deberán adaptarse lo antes posible. Los más pequeños, sin duda, lo tienen más difícil; se verán inmersos en una situación que les afecta de manera singular y sobre la que no tienen ningún control. De pronto, aparecen nuevas rutinas y escenarios diferentes que ellos afrontan con inseguridad y, seguramente, con gran tristeza. 



Toda ruptura de pareja genera dolor y pérdida. Para unos, el dolor será el sentimiento de frustración al ver como se derrumba el plan de vida que habían construido; para otros, el alejamiento del ser amado, esa soledad impuesta o, simplemente, la añoranza de lo que ahora ya no existe. Sea como sea, para todos los afectados es un momento en el que las emociones están muy presentes, algo que nunca debemos olvidar.



Una de las situaciones que más puede dañar a los hijos ocurre cuando uno de
los progenitores, arrastrado por las emociones antes comentadas, comienza a hablar  mal del otro delante de ellos. Llevado por sus sentimientos negativos, realiza comentarios despectivos hacia él o pone en entredicho su capacidad para cuidarlos. Esta situación genera un sufrimiento inmenso en los niños, provocando siempre un malestar que puede derivar en problemas de conducta, alteraciones en la alimentación o el sueño, deterioro de los alcance académicos y, en los casos más graves, desarrollo de un fuerte rechazo a tener contacto con el otro progenitor.

Cómo decírselo a los niños

Hablar a los hijos de que sus padres se van a separar es tarea de ambos. Es muy recomendable hablarles previamente de lo que van a contarles, eligir un momento en el que tengáis intimidad con ellos, sin prisas y os podáis sentar a su lado. Ese momento es para ellos y no debería mezclarse con expresiones emocionales de los propios padres. 


Si no os creéis  preparados o pensáis que no vais a soportar la situación primero tendréis que asumir vosotros la ruptura y luego enfrentaros a la situación con los pequeños.


No mientas a tu hijo, pero tampoco le quieras dar más explicaciones de las que necesita. Si no le explicas con suficiente claridad lo que está pasando, podría ocurrir que el niño se eche la culpa de la ruptura. Atribuir culpables no aporta nada al niño. 


Consejos para que los niños superen la separación de sus padres:


•No pongas al niño de por medio. Si tenéis que hablar el uno con el otro, tratar de hacerlo por sus propios medios.


•No hagáis que se decante por uno o por otro. Vosotros vais a dejar de ser pareja, pero para vuestro hijo siempre seréis su padre y su madre. Hablar bien el uno del otro, dentro de lo posible.


•Dejad que el niño pueda estar con los dos. Tened esto en cuenta cuando decidáis con quién vivirá.


•Cuanto mejor os llevéis entre vosotros, más fácil le resultará superar la separación.


• Preocuparos por sus necesidades. Aunque vosotros también estéis pasándolo muy mal, el pequeño necesita hablar sobre lo que está pasando.


•Intentad que todo lo demás en su vida siga igual. Ya es suficientemente estresante pasar por un divorcio, como para tener que sufrir cambios de colegio, de amigos y de casa.

•Recordad que el niño es el hijo de los dos, que no pidió venir al mundo. Su papel no será el de pareja o amigo.

•Si necesitáis hablar con alguien sobre lo que está pasando, buscar un amigo o un especialista. El niño no puede cargar también con los problemas de sus padres.

•El pequeño puede mostrar su tristeza de distintas maneras, enfado, depresión, ansiedad o portándose mal. Ayudadle cuando lo necesite.

•Es bueno que el pequeño continúe con su vida, su rutina. Aunque la familia haya cambiado, tratad de mantener sus hábitos intactos.

•Mostradle mucho amor y sobre todo tener mucha paciencia.

•Recordar que es una situación que no es nada fácil ni agradable para nadie, sobre todo para él.

Este es un tema muy habitual en los últimos tiempos, ¿Pensáis que los padres manejan bien su separación con sus hijos?

Espero vuestros comentarios!

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